¿Por qué no me disfrazo en Halloween? Consumo responsable y disfraces sostenibles

25 oct 2026

¿Por qué no me disfrazo?

Cada octubre me hacen las mismas preguntas: “¿De qué te vas a disfrazar» o «¿Por qué no te disfrazas?”. Tengo varias respuestas, pero hay una que pesa más que las otras: casi todos los disfraces están hechos para usarse una noche y tirarse al día siguiente.

No tengo nada contra la fiesta. Lo que me cuesta es comprar algo nuevo, de plástico, para unas horas. Como profesor de Modelos Económicos Alternativos en la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Mondragón México, paso el semestre hablando de economía circular y consumo responsable. Sería raro hacer lo contrario el 31 de octubre.

Así que este año quiero hacer algo distinto: te explico por qué no me disfrazo y te reto a que me convenzas de hacerlo de una forma sostenible.

Lo que cuesta un disfraz de una noche

Un disfraz barato sale caro, aunque no lo pagues en la caja. Estas son las razones.

1. Es plástico con forma de ropa

La organización británica Hubbub y la Fairyland Trust analizaron 324 prendas de disfraces de grandes tiendas. El 83% de los materiales eran plásticos derivados del petróleo.

MaterialPresencia en disfracesQué pasa después
Poliéster69%No se biodegrada y suelta microfibras
Otros plásticos (nailon, acrílico)14%Puede tardar siglos en degradarse
Algodón10%Se biodegrada
Viscosa6%Se degrada en parte

2. Se usa una vez y se tira

Según el mismo estudio, solo en Reino Unido se tiran unos 7 millones de disfraces al año. Son cerca de 2,000 toneladas de plástico, el equivalente a 83 millones de botellas de refresco.

En México, Halloween y Día de Muertos mueven entre 22 mil y 53 mil millones de pesos al año, según distintas estimaciones del comercio organizado. Un disfraz infantil cuesta entre 500 y 600 pesos y uno de adulto entre 800 y 1,500. Es mucho dinero para algo que dura una noche.

3. Sigue contaminando aunque ya no lo uses

Cada vez que lavas ropa sintética se desprenden microfibras de plástico. Una sola carga de lavadora puede soltar hasta 700,000. Esas fibras pasan los filtros de las plantas de tratamiento y llegan a ríos y mares.

4. Puede tener químicos que no quieres en la piel

Algunas máscaras y accesorios de PVC usan ftalatos para hacerse flexibles, y estudios han encontrado metales pesados como plomo en pinturas faciales baratas. Los niños son los más expuestos, porque usan estos productos pegados a la piel durante horas.

¿Y si es de poliéster reciclado?

Es la respuesta que más escucho, y tampoco resuelve el problema. Un estudio de Changing Markets Foundation encontró que el poliéster reciclado puede soltar hasta 55% más microfibras al lavarse que el poliéster nuevo, porque el reciclaje debilita sus fibras.

Además, una botella de PET puede reciclarse varias veces como botella. Convertida en disfraz, casi siempre termina en un tiradero después de una o dos noches. Vender eso como “sostenible” es un buen ejemplo de greenwashing, del que ya escribí en este blog.

A dónde va la ropa que nadie quiere

El Desierto de Atacama, en Chile, se volvió uno de los tiraderos de ropa más grandes del mundo. Según National Geographic, cada año quedan ahí alrededor de 39,000 toneladas de prendas que no se vendieron, muchas de ellas sintéticas. En el desierto no se degradan; a veces se queman y el humo tóxico lo respiran las comunidades cercanas.

Lo que tiramos en el norte global suele terminar en el sur global. México ya tiene su propio problema: miles de toneladas de residuos al día terminan en tiraderos a cielo abierto, y muy pocos textiles se reciclan.

Lo que eliges, importa

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 de la ONU pide garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. Su meta 12.5 dice algo muy concreto: reducir los residuos mediante prevención, reducción, reutilización y reciclaje, en ese orden. Un disfraz que no se compra es mejor que uno que se recicla.

La Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo (CLAC) lo resume en su campaña “Lo que eliges, importa”: cada compra es un voto por un modelo de producción. Cuando compras un disfraz de poliéster hecho al menor costo posible, votas por ese modelo. Cuando eliges productos de comercio justo, votas por precios justos, trabajo digno y cuidado del medio ambiente.

Esto no significa que tengas que dejar de celebrar. Significa que la pregunta cambia: no es “¿de qué me disfrazo?”, sino “¿cómo me disfrazo sin generar basura?”.

Cinco formas de disfrazarse con consumo responsable

  1. Usa lo que ya tienes. Arma el disfraz con ropa de tu clóset o del de tu familia.
  2. Compra de segunda mano. Bazares, tiendas de segunda mano o el disfraz que alguien ya no usa.
  3. Intercambia. Organiza un trueque de disfraces en tu escuela, oficina o colonia. Funciona muy bien con disfraces infantiles, porque los niños cambian de talla cada año.
  4. Elige fibras naturales. Si compras algo, que sea algodón, lino o lana, y que puedas volver a usarlo.
  5. Cuida el maquillaje. Busca productos con ingredientes declarados y evita pinturas sin etiqueta.

El reto: convénceme de disfrazarme

Aquí va mi propuesta. Convénceme de disfrazarme este año, pero de una forma sostenible. Las reglas son simples:

  • Nada nuevo de plástico.
  • Se vale lo que ya existe: ropa usada, prestada, intercambiada o hecha a mano.
  • Puntos extra si el disfraz cuenta una historia sobre consumo responsable, economía circular o comercio justo.

Déjame tu propuesta en los comentarios del blog, en LinkedIn o en Instagram con @basilkan.mx. La que más me convenza la uso, y te cuento cómo me fue.

Puede que este sea el primer año en que me disfrace. Depende de ti.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un Halloween sostenible?

Es celebrar Halloween sin generar residuos innecesarios: reutilizar disfraces, comprar de segunda mano, intercambiar y elegir materiales naturales en lugar de plásticos de un solo uso.

¿De qué están hechos los disfraces de Halloween?

La mayoría son de poliéster y otros plásticos derivados del petróleo. Un estudio de Hubbub y la Fairyland Trust encontró que el 83% de los materiales de los disfraces analizados eran plásticos.

¿El poliéster reciclado es una opción sostenible para disfraces?

No del todo. El poliéster reciclado puede soltar más microfibras al lavarse que el nuevo, y casi nunca vuelve a reciclarse. Es mejor reutilizar lo que ya existe.

¿Cómo puedo disfrazarme de forma sostenible?

Usa ropa que ya tienes, compra de segunda mano, intercambia disfraces con amigos o compañeros y elige fibras naturales si necesitas comprar algo.

¿Qué relación tiene Halloween con el ODS 12?

El ODS 12 busca un consumo y una producción responsables. Los disfraces de un solo uso van en contra de su meta 12.5, que pide reducir los residuos mediante la prevención y la reutilización.


Sigue leyendo: Los 6 tipos de greenwashing y cómo detectarlos · Capítulo 6: Consumo Sostenible · Capítulo 5: Comercio Justo

Referencias:

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