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Capítulo 5: Comercio Justo – Un modelo comercial para la equidad

Este es el capítulo 5 de la serie Modelos Económicos Alternativos, que trabajamos en la materia del mismo nombre en la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Mondragón México.”

Durante mi estancia de doble titulación en Alemania en 2006 conocí este concepto tan interesante que cambió mi vida. Uno de los proyectos de la materia de European Studies era analizar las prácticas de comercio justo entre los países de origen de los integrantes del equipo del proyecto. En mi caso me tocó compartir este proyecto con compañeros de Hungría, Turquía y, obviamente, Alemania. Fue una de las alternativas a mi preocupación sobre las malas prácticas comerciales, entre ellas el regateo.

El Comercio Justo se presenta como una alternativa al sistema comercial convencional, que a menudo perpetúa desigualdades y prácticas injustas, especialmente para los productores en países en vías de desarrollo. Mientras que el comercio convencional prioriza la maximización de beneficios y la eficiencia económica, a menudo a expensas de los derechos laborales, la justicia social y la sostenibilidad ambiental, el Comercio Justo busca garantizar condiciones equitativas y respetuosas para los productores, promoviendo el desarrollo sostenible y el empoderamiento de las comunidades.

Este enfoque ético del comercio se basa en un conjunto de principios que buscan asegurar la transparencia, la equidad y el respeto a los derechos humanos y laborales en todas las etapas de la cadena de suministro. Los diez principios del Comercio Justo, establecidos por la World Fair Trade Organization (WFTO) son:

  1. Crear oportunidades para productores con desventajas económicas: Se enfoca en productores marginados, especialmente en países en desarrollo, promoviendo su desarrollo económico y social a través de la generación de ingresos justos y el acceso a mercados internacionales.
  2. Transparencia y rendición de cuentas: Establece relaciones comerciales transparentes y responsables, brindando información clara sobre los procesos y las prácticas a lo largo de la cadena de suministro, fomentando la confianza entre los diferentes actores.
  3. Prácticas comerciales justas: Asegura que las relaciones comerciales sean justas y equitativas, incluyendo el pago de un precio justo, el acceso a la financiación, el apoyo al desarrollo de capacidades y la promoción de relaciones comerciales a largo plazo. Aplica tanto respetar los plazos de pagos a proveedores, como buena remuneración a los empleados.
  4. Pago de un precio justo: Garantiza que los productores reciban un precio que cubra los costos de producción, les permita vivir dignamente y reinvertir en sus negocios, contribuyendo a la sostenibilidad económica de las comunidades productoras.
  5. No al trabajo infantil y al trabajo forzoso: Prohíbe el uso de trabajo infantil y trabajo forzoso en la producción de los productos, protegiendo los derechos de los niños y garantizando condiciones laborales dignas para todos.
  6. Compromiso con la no discriminación, equidad de género y libertad de asociación: Promueve la igualdad de oportunidades, la no discriminación y el respeto a los derechos laborales, incluyendo la libertad de asociación y la negociación colectiva.
  7. Buenas condiciones de trabajo: Asegura condiciones de trabajo seguras y saludables para los productores, promoviendo el bienestar físico y mental de los trabajadores y previniendo accidentes y enfermedades laborales.
  8. Desarrollo de capacidades: Apoya a los productores en el desarrollo de sus capacidades y habilidades para mejorar su competitividad y sostenibilidad, ofreciendo capacitación en áreas como la gestión empresarial, la producción sostenible y el acceso a nuevos mercados.
  9. Promoción del Comercio Justo: Sensibiliza a los consumidores sobre la importancia del Comercio Justo y promueve el consumo responsable, informando sobre los beneficios de elegir productos de Comercio Justo y motivando a los consumidores a tomar decisiones de compra conscientes.
  10. Respeto al medio ambiente: Proteger el medio ambiente a través de prácticas de producción sostenibles, la reducción del uso de productos químicos, la gestión responsable de los recursos naturales y la promoción de la biodiversidad.

El Comercio Justo contribuye al desarrollo sostenible al promover la justicia social, la protección del medio ambiente y el crecimiento económico inclusivo. Al asegurar que los productores reciban un precio justo por sus productos y trabajen en condiciones dignas, el Comercio Justo contribuye a reducir la pobreza y la desigualdad. Además, al promover prácticas de producción sostenibles, el Comercio Justo ayuda a proteger el medio ambiente y a conservar los recursos naturales mediante el pensamiento regenerativo.

Un ejemplo concreto del impacto del Comercio Justo es el caso de Táabal, una organización de artesanas en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México. Táabal, que significa «telar» en lengua tzotzil, busca rescatar y preservar las técnicas textiles tradicionales, al tiempo que ofrece a las artesanas un espacio de trabajo digno y un ingreso justo por sus creaciones. A través del Comercio Justo, las artesanas de Táabal han logrado mejorar sus condiciones de vida, acceder a la educación y la salud, y preservar su patrimonio cultural. Además, Táabal promueve prácticas de producción sostenibles, utilizando tintes naturales y materiales orgánicos.

Adrián Calcáneo con una palestina de Táabal, artesanas de comercio justo de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
Presumiendo mi palestina Táabal.

Existen diversas organizaciones y sellos que respaldan el Comercio Justo, y conviene conocerlos porque no todos funcionan igual:

  • Fairtrade International certifica productos que cumplen sus estándares de comercio justo. Es el sello más conocido en supermercados de Europa y Estados Unidos.
  • La World Fair Trade Organization (WFTO) verifica a organizaciones completas, no solo productos: garantiza que toda la empresa opera con los diez principios que describí arriba.
  • El Símbolo de Pequeños Productores (SPP) es el sello más cercano a nuestra realidad en México. Lo creó en 2006 la CLAC, la red latinoamericana de pequeños productores, el mismo año en que yo conocí el comercio justo en Alemania. Lo que lo hace único es que nació de los propios productores: identifica productos que provienen exclusivamente de organizaciones de pequeños productores. Es, por ejemplo, el sello del café de CESMACH, Campesinos Ecológicos de la Sierra Madre de Chiapas, que se vende en MondraShop.

Detrás de estos sellos hay redes que hacen posible el movimiento. La Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo (CLAC) representa a cerca de mil organizaciones certificadas en 24 países y es codueña del sistema Fairtrade International. En México, la Coordinadora Mexicana de Pequeños Productores de Comercio Justo articula a las organizaciones del país. Ambas son aliadas de la Universidad Mondragón México y de MondraShop, el marketplace con productos de comercio justo que operan nuestros estudiantes, y nos acompañaron en el camino para convertirnos en Universidad por el Comercio Justo.

A pesar de sus beneficios, el Comercio Justo enfrenta desafíos como la competencia con los productos convencionales, la complejidad de las cadenas de suministro y la necesidad de aumentar la concienciación y el consumo de productos de Comercio Justo. Sin embargo, también ofrece oportunidades para crear un sistema comercial más justo y sostenible, que promueva el desarrollo y el bienestar de las comunidades productoras.

El Comercio Justo no solo busca mejorar las condiciones de vida de los productores, sino que también promueve el desarrollo sostenible en las comunidades donde operan. A través del Comercio Justo, se fomenta la organización comunitaria, la educación, la igualdad de género y la protección del medio ambiente. Para mí, el Comercio Justo representa una herramienta poderosa para construir un mundo más justo, equitativo y sostenible. Esa convicción, que empezó en Alemania en 2006, hoy es un compromiso institucional: en 2026, la Universidad Mondragón México fue reconocida como Universidad por el Comercio Justo. En la Facultad de Administración y Negocios, los proyectos de emprendimiento de nuestros estudiantes se alinean con estos diez principios, y muchos de ellos se venden en MondraShop, el marketplace de comercio justo que operan los propios estudiantes, junto con productos de cooperativas como el café de CESMACH, de la Sierra Madre de Chiapas.

Preguntas frecuentes:

¿Qué es el comercio justo?

Es un modelo comercial alternativo que busca condiciones equitativas para los productores, especialmente los pequeños productores de países en desarrollo, mediante precios justos, relaciones comerciales a largo plazo, transparencia y respeto a los derechos laborales y al medio ambiente.

¿Cuáles son los 10 principios del comercio justo?

Según la World Fair Trade Organization: crear oportunidades para productores en desventaja, transparencia y rendición de cuentas, prácticas comerciales justas, pago de un precio justo, no al trabajo infantil ni forzoso, no discriminación y equidad de género, buenas condiciones de trabajo, desarrollo de capacidades, promoción del comercio justo y respeto al medio ambiente.

¿Qué diferencia hay entre Fairtrade, WFTO y SPP?

Son tres sistemas distintos. Fairtrade International certifica productos; la WFTO verifica organizaciones completas dedicadas al comercio justo; y el Símbolo de Pequeños Productores (SPP) es un sello creado por las propias organizaciones de pequeños productores de América Latina.

¿Dónde comprar productos de comercio justo en Querétaro?

En MondraShop, el marketplace con productos de comercio justo que operan los estudiantes de la Universidad Mondragón México, y en espacios como Luum Café, que conecta a productores de comercio justo con consumidores de Querétaro.

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